MUSEO LUIS A. NOBOA NARANJO

Luis Adolfo Noboa Naranjo

 

 

Luis A. Noboa Naranjo nació en Ambato el día lº de Febrero de l.9l6 y fue inscrito el 8 por su tío Jorge P. Naranjo-La partida dice así: Certifico: Que en el tomo lº mixto, Pág. 63, acta l86, del Registro de Nacimientos del Cantón Ambato, correspondiente al año de l.9l6, consta la inscripción de LUIS ADOLFO NOBOA NARANJO, nacido en Ambato, provincia del Tungurahua, el primero de Febrero de mil novecientos dieciséis , hijo legítimo de Adolfo Novoa y de Zoila Matilde Naranjo, costurera.- Ecuatoriano- El niño nació sano

Esta es la historia de una vida que comenzó duramente, bravamente - como niño totalmente desprotegido - y que jamás estuvo exenta de conflictos. No es una simple novela rosa como superficialmente se pudiere pensar. Es la existencia de un compatriota notable: el mayor empresaria ecuatoriano del siglo XX, que además tuvo el mérito de haberse levantado a través del trabajo, ahorro y sacrificio, generando empresas y dando empleo a miles de compatriotas, hasta situarse en los círculos económicos y financieros mundiales y si cometió errores como todo ser humano, fueron más bien culpa del tiempo y no de su persona, pues tuvo un corazón que no se abatió ni en las horas más obscuras ni conoció el odio o la mezquindad, por eso pudo decir en la etapa final de su vida:

!Heredé de mi padre la pobreza pero jamás la amargura ! Su Genealogía hasta los bisabuelos es como sigue:

PADRES: Luis Adolfo Noboa Ledesma, nacido en Guayaquil en l.89O y Zoila Matilde Naranjo Villota, nacida en Ambato en l.896.

ABUELOS PATERNOS: Carlos Luis Noboa Benítes, bautizado en el Sagrario de Guayaquil, de 75 días de nacido, el 28 de Agosto de l.862, fallecido en Guayaquil el 27 de Septiembre de l.933 de 7l años.

Rosa Ledesma Salinas, nacida en Guayaquil.

ABUELOS MATERNOS: Roberto Naranjo Vásconez, Nacido en Ambato y casado bajo dispensa del 28 de Enero de l.885 con Delia Villota Arias, burgueses de Ambato

BISABUELOS PATERNOS: Manuel Noboa Baquerizo Hijo de Diego Noboa Arteta, Jefe Supremo del Ecuador en l.85O y Presidente de la República entre l.85O y el l.85l. Vease el Primer Anexo, y Amanda Benítes y Sánchez. Fuente: Archivo de Pedro Robles y Chambers.

José Ledesma Izquierdo y Rosa Salinas fallecida en Guayaquil en l.924, ambos cuencanos.

BISABUELOS MATERNOS: Francisco Naranjo Moya y Juana Vásconez Mera, Nieta del Comandante Juan Manuel Vásconez de la Vega, Jefe de los Próceres de la independencia de Ambato Vease el Segundo Anexo Fuente: Archivo del Dr. Fernando Jurado Noboa.

Rafael Villota Jácome y María Arías de la Vega Martínez.

UN ABUELO PATERNO CONFLICTIVO- Carlos Luis Noboa Benites se unió a Rosa Ledesma Salinas hacia l.888 cuando frisaba los 26 años y era considerado uno de los mejores partidos de la ciudad por su físico y sus apellidos pues no poseía profesión alguna; sus padres eran rentistas acaudalados, bien es verdad que tenían más de una docena de hijos, de suerte que casi nada podría heredar.

Rosa Ledesma Salinas, hija de inmigrantes cuencanos pobres y de mediana condición social, era una joven huérfana de padre, con una gran presencia por su belleza y estatura. El de ambos fue un amor verdadero, obstaculizado por los prejuicios sociales de la época que no permitieron el matrimonio La relación duró ocho años con sus altas y bajas por el carácter enamoradizo de Don Carlos Luis, hasta que en l.896 la abandonó encinta para formalizar su noviazgo con María Evelina Cooke Arosemena, con quien contrajo matrimonio el l6 de Enero de l.897, tres meses después del nacimiento de su hija Rosa Amanda Noboa Ledesma; pero, a pesar de todo, nunca dejó de proteger económicamente a su primera familia, los tres niños Noboa Ledesma (Carlos Manuel, Luis Adolfo y Rosa Amanda )

Doña Rosa Ledesma Salinas debió sufrir mucho Años después conoció al comerciante Nicolás Augusto Cañizares con quien contrajo nupcias y radicó en Quito, dejando a sus hijos en edad escolar y al cuidado de su madre Doña Rosa Salinas. En Quito nació Daniel Alberto Cañizares Ledesma, Doctor en jurisprudencia, abogado y poeta menor, que representó al Ecuador por muchos años como Cónsul General en diversos países de Europa.

LA FAMILIA NOBOA LEDESMA. -

l) Carlos Manuel Noboa Ledesma. Nació en Guayaquil el 1º de Enero de l.889 y fue bautizado en la Catedral el 11 de Marzo siguiente. De profesión Editor y publicista, Casó en Guayaquil el 26 de Abril de l.9l4 con su prima segunda ( por Benítes ) Josefina Chiriboga Benítes y se reinsertó en la sociedad Guayaquileña, con sucesión en la familia Noboa Chiriboga. Para conocer su vida véase el Tercer Anexo Hijos:

1.- Luis Noboa Chiriboga, casó el 8 de Mayo de l.94O con Sara Faggioni Quintero, C.s.

2.- Beatriz Noboa Chiriboga, casó el 29 de Diciembre de l.93O con José E. Kumelis, C.s.

3.- Eugenia Noboa Chiriboga, casó el 29 de Abril de l.935 con Bernard S. Bucks, C.s.

4.- Rosa Elena Noboa Chiriboga, y

5.- Carlos Noboa Chiriboga.

2) Luis Adolfo Noboa Ledesma. Nació en Guayaquil el 9 de Agosto de l.89O, de quien se tratará a continuación por ser el padre de Luis A. Noboa Naranjo , y

3) Rosa Amanda Noboa Ledesma. Nació en Guayaquil y fue bautizada en la Catedral de un año cinco meses, el 25 de Octubre de l.896. Casó el l5 de Enero de l.929, de treintidos años de edad, con Tulio Pierrottet, italiano, exportador de cacao en Guayaquil y luego comerciante en Quito Con sucesión en la capital.

LUIS ADOLFO NOBOA LEDESMA.-

Nació en Guayaquil el 9 de Agosto de 1.89O y fue bautizado en el Sagrario de la Catedral de veintiún días de nacido el 3O de Agosto Para el Incendio Grande no sufrió la pérdida de los bienes pues los Noboa Ledesma crecían con la abuela materna Doña Rosa Salinas, en una casa de su propiedad, ubicada en la esquina de Quito y Vélez, a donde no llegó el fuego Realizó la primaría en el Colegio de San Luis Gonzaga fundado por el Presbítero José María de Santistevan Plaza al costado de la Catedral en la esquina de Ballén y Chimborazo Niño ágil y travieso, con el pasar del tiempo se transformó en un joven extrovertido y dicharachero que encantaba por su buen humor y por sus rasgos finos, muy tipo Benítes, familia que ha dado por generaciones gente bien presentada en Guayaquil.

De risa agradable y contagiante, la tez blanca, alta la frente, el pelo castaño y ligeramente ondeado aunque algo escaso El bigote corto resaltaba la perfección de la nariz y la boca. Por eso atraía a las mujeres casi sin proponérselo, las conquistaba con su natural simpatía y tuvo muchas en su vida. Juergista, parrandero y enamorador, serenatero como se decía entonces, inició estudios de Medicina en la Universidad de Guayaquil y al finalizar el segundo curso en l.9lO, decidió cambiar de ambiente y se empleó en la empresa del ferrocarril Guayaquil - Quito, fue enviado a la estación de Ambato, considerada la tercera en importancia por el flujo de mercaderías después de las de Durán y Machachi, entre las treintidos que funcionaban en la ruta del ferrocarril.

AMBATO.-

Ambato, capital del Cantón de su nombre en la Provincia del Tungurahua, era una risueña población en l.9lO, de calles casi rectas y empedradas, asentada en una pintoresca hondonada y a la vera derecha del pequeño río que le diera su nombre, goza de un clima suave y templado por estar situada a 2.ooo metros sobre el nivel del mar. Las principales familias blancas se conocen y llevan una vida sedeña y feliz, de paseos por los lugares cercanos. El resto de la población casi es mestiza y los indígenas forman una minoría. Los apellidos más notables por la antigüedad en el lugar, importancia de sus hechos y número de sus miembros, se puede citar a los Montalvo, Mera, Martínez, Naranjo, Cobo, Holguín, Vela, Ceballos, Suárez, Darquea, Fernández, Villacreces, González, Barona, Sevilla, Tinajero, Vásconez, Cajiao, Borja, Maya, Arías, Viteri, Navarrete, Portilla, Albornoz, Garcés, Ruiz, Toro, Pachano, Coloma, Lalama, Sánchez, Colina, Constante, Lanas, Chacón, Quirola, Tabares, Bucheli, Terán, Lafronte, etc.

De Ambato se sale por el norte a Latacunga, por el sur a Ríobamba, por el este a Baños, al Pastaza y al oriente, y por el Oeste al camino a Pallatanga y a diversas poblaciones de la costa.

"Bordean a la ciudad ricas y pintorescas vegas cubiertas de verdor perenne, que cautivan con su belleza siempre floreciente a cuantos la visitan por primera vez. Por el Suroeste extiendese una dilatada vega de terreno que desciende suavemente hacia la orilla derecha del Ambato y termina en una ancha playa donde ha surgido la moderna barríada Miraflores con hermosos y cómodos chalets. Al frente, sobre la orilla opuesta, los vergeles evocadores de Ficoa, lugares predilectos de Montalvo y donde plasmó el maestro algunas de sus obras inmortales."

"Cuenta con numerosos edificios públicos de importancia, como el Palacio de Gobierno, el Colegio Bolívar, el Hospital Civil, el Colegio de la Providencia y entre los edificios particulares, muchos hay que pueden rivalizar con los mejores del país."

Tiene un hermoso parque central en cuyo frente se levanta la Casa Municipal, que como casi todas es algo achatada, de calicanto y techo de tejas. La casa de Montalvo, antigua y modesta, forma una de las principales esquinas. Las calles Olmedo y Mera tienen un gran comercio y ciertas casonas monumentales como la del señor Rodríguez en la plaza Diez de Agosto, el Club Tungurahua y el viejo Panteón republicano le confieren aires de grandeza. En sus cercanías se levantan hermosas quintas en la colina de Bellavista destacando la espaciosa Quinta Normal de Agricultura fundada por Luis A.Martínez.

En lo educativo y cultural funciona el Colegio Bolívar fundado por Joaquín Lalama Constante, cuya biblioteca tiene casi seis mil volúmenes. En lo referente a industrias y comercio Ambato ocupa un lugar muy distinguido pues mantiene un activísimo intercambio de valores y productos con las otras poblaciones de la provincia y con varías secciones del país, principalmente con Guayaquil, porque los pueblos del Tungurahua son el granero de la costa.

Su tradicional feria franca se verifica los días lunes de cada semana y se distribuye en cuatro grandes plazas, ofrece toda suerte de efectos negociables, víveres, productos industriales, ganado, etc. En ella se verifican notables transacciones. Uno de los más importantes renglones locales es la venta de ganado vacuno, caballar, lanar, porcino, etc. no obstante la escasez notoria de dehesas característica de la Provincia.

Tomado de la Monografía del Tungurahua, Ambato, l.928.

PRIMEROS MESES EN AMBATO.-

A pocos días de llegado Adolfo Noboa empezó a ser invitado por las principales familias; pues, en una ciudad tan pequeña ningún extraño pasaba desapercibido y llegó a tener un grupo de amigos que cantaban, bebían y enamoraban en ratos perdidos como él. Uno de ellos era el panameño Salomón Brandon, también funcionario del ferrocarril, que le introdujo en la casa de su novia Mercedes Naranjo Villota. Allí fue presentado a su hermana Zoila Matilde, de solo l4 años de edad, a quien llamaban cariñosamente La Guagua, apodo que le duraría entre los suyos para toda la vida y surgió el amor.

Los Naranjo Villota .-

Eran: 1.- Mercedes, Nació en Ambato y murió en Guayaquil el 26 de Marzo de l.972. Casó en Ambato previa dispensa del 27 de Mayo de l.9lO con Salomón Brandon, natural de Panamá. Hijos: Gerardo, Claudio, Judith y David Brandon Naranjo

2.-Rosa, Murió en Quito el 26 de Agosto de l.969, Casó con Carlos Suárez Varela. Hijos: Guillermo, Rodrigo, Ernesto, Carlos y Jaime Suárez Naranjo

3.- María Elvira, murió en Quito el 2O de Octubre de l.974. Casó en Ambato previa dispensa del l8 de Agosto de l.9l6 con Luis A. Viteri, natural de Salcedo Hijos: Luz, Herminia y Luisa Viteri Naranjo

4.- Jorge Plutarco, nació en Ambato en l.897, falleció en Guayaquil el 27 de Febrero de l.97O, casó con Amelia Noriega.- Hijos: Rosa, Jorge y Luis;

5.- Roberto

Espigada y esbelta, Zoila era una trigueña clara de facciones finas y bien delineadas, ojos expresivos, nariz recta, el cabello negro y ligeramente ondeado, lo que se dice de buen ver; pero lo mejor de su personalidad expansiva y de reacciones primaría era su trato directo y extrovertido que ganaba tantas simpatías y a todos caía bien. I no le faltaban pretendientes, pero al conocer "al monito Noboa" sintió que había encontrado el gran amor de su vida, el único, como correspondía a una chiquilla romántica y sencilla que ocupaba su tiempo en labores propias de su sexo como la costura, confección de vestidos y finos bordados; por eso sus tapetes, sayas y mantas tenían gran acogida en la feria donde se vendían a buen precio Hija y hermana abnegada, vivía entregada a las labores del hogar en compañía de su madre viuda y propietaría de una pequeña huerta con frutales cercana a Ambato

De ilustración mediana, lo suficiente para figurar en sociedad y con los conocimientos necesarios en su tiempo Sabía leer, escribir, las cuatro reglas de la aritmética, algo de gramática, historia y geografía, barrer, trapear, lavar, planchar y cocinar, es decir, todo cuanto se exigía a las jóvenes de clase económica medía de Ambato a comienzos de este siglo

Una tarde, que habían salido a pasear tomados de las manos, aceptó la romántica proposición que le hizo el joven costeño y con su hermana Mercedes alcanzaron las dispensas diocesanas de rigor y ambas se casaron el 27 de Mayo de l.9lO en Ambato ( Mercedes con Salomón Brandon y Zoila con Luis Adolfo Noboa Ledesma ) A la ceremonia asistieron unos pocos parientes y amigos porque los matrimonios eran ceremonias sencillas y solemnes y los convites pequeños. Zoila tuvo en Ambato a:

1.- MARÍA Angélica Noboa Naranjo nació el 5 de Marzo de l.9ll,

2.- Jorge ENRIQUE Noboa Naranjo nació el 2l de Marzo de l.9l3, y

3.- LUIS Adolfo Noboa Naranjo nació el lº de Febrero de l.9l6.

VIAJE A GUAYAQUIL

En Febrero de l.9l8, tras casi ocho años de trabajar en la estación de Ambato, Luis Adolfo Noboa Ledesma se cansó de la rutina y creyó del caso buscar mejores oportunidades en el puerto principal; pero como arribó en plena estación invernal donde el trabajo es difícil y escaso, se dio tiempo para un amorío circunstancial, mas bien una simple aventura, que casi le costó la vida a manos de un marido celoso, que salió a buscarle por calles y plazas y con las peores intenciones, pues estaba armado

ESTUDIOS EN LIMA Y TRABAJOS EN LA SERENA

Perurgido por las circunstancias se trasladó a Lima y decidió ingresar a la Escuela de Odontología de la Universidad de San Marcos, comenzando una carrera corta de solamente tres años, que sin embargo se le volvió difícil por la estrechez económica; por eso, cuando en cierta ocasión un amigo le habló de las excelentes posibilidades que un joven dentista podría tener en La Serena, puerto cuatricentenarío, con casas de piedra, ubicado al norte de Chile, se dejó convencer y partió a esa extensa región que va del mar a las montañas, conocida como el desierto amarillo, porque la tierra está mezclada con arena y es bastante seca pero cuado llueve se cubre de vegetación y parece un bellísimo manto verde.

La Serena tiene hermosas casas antiguas y calles de adoquines, en su malecón marítimo crecen las altas palmeras tropicales que por el clima más bien frío no dan frutos; pero allí también le fue difícil al joven profesional y tuvo que probar suerte en el vecino pueblo de Nogales, casi inaccesible por estar rodeado de frondosos bosques y espesas montañas, donde instaló su consultorio y prosperó porque no habían dentistas.

En tan apartado como rústico con fin adquirió clientela por su "buena mano" para las complicadas extracciones dentales. Rápido con el gatillo, casi no ocasionaba dolor, por eso empezó a ser buscado y ganó dinero aunque su extremada bondad le impedía ahorrar. En cierta ocasión, tras realizar una operación difícil que salvó una vida, recibió excelentes honorarios que no tardó en entregar a una sociedad de beneficencia. !Así era de generoso! y como le gustaban los caballos finos, que para entonces constituían el único medio de locomoción en el campo, todo se le iba en eso

Quienes le conocieron y trataron le describen así: Joven, delgado, bien parecido, de modales finos, carácter entusiasta y dado a los jolgoríos. La tez blanca rosada.

EL SACRIFICIO DE SU ESPOSA

Su despego a los bienes materiales era increíble, actitud que contrastaba con la de su joven esposa, quien velaba en Ambato por la crianza de los pequeñuelos ganando el diario sustento con toda clase de trabajos honrados y sometiéndose a un régimen de enormes privaciones. Los jueves y domingos concurría a las ferias para aprovisionarse de víveres, en algunas ocasiones hasta comprándolos por puñados, que vendía en el cuartel - pan , leche, granos - al por mayor o a lo que pidan, pues tenía que mantener el hogar.

Y pasó junto a sus hijos esos cuatro largos años que fueron de soledad y pobreza hasta que el 2 de Julio de l.922 falleció en Quito Doña Rosa Ledesma Salinas vda. de Cañizares, en casa de su hija Rosa Amanda de Pierrottet, quien gozaba de buena situación económica y social. Su hijo Adolfo se enteró en Chile de la mala noticia y comprendiendo que ya no era posible que su esposa e hijos siguieran abandonados en Ambato, tomó conciencia de su responsabilidad y les envió el dinero para los pasajes. !Ven pronto, te necesito amor mío...! y Doña Zoila Naranjo de Noboa, amantísima esposa, sin pensarlo dos veces y desechando los consejos de amigos y familiares que se oponían a una viaje tan largo y peligroso, tomó a sus tres pequeños, se despidió de los suyos y viajó a buscarle.

El trayecto resultó bastante complicado De Ambato salió en tren. En Guayaquil tuvo que alojarse en una pensión y esperar algunos días por el vapor que iría al sur, una embarcación caletera llena de incomodidades que pasó por Paita, Piura, el Callao, Ica y finalmente atracó en La Serena. En el muelle los esperaba su esposo, muy fresco después de tan larga ausencia, pero ella nada le reprochó; era una mujer fuerte y su amor por él había aumentado con la ausencia.

VIDA FAMILIAR EN CHILE

Pronto se acomodaron en una casita de piedra con techo de tejas y patio de tierra en los extramuros de Nogales, a la vera de un camino vecinal, la situación no daba para más. El clima frío, húmedo y lluvioso, típico de montaña, no la tomó desprevenida y aprendió a gozar las mañanas soleadas, aunque las tardes eran grises y casi siempre bajaba la neblina a las dos.

Los primeros tiempos fueron de incesantes trabajos, había que hacer de todo La Guagua limpió, cocinó, lavó, planchó, remendó, cuidó a sus niños, atendió solícitamente a su bienamado esposo y a principios de l.924 quedó embarazada.

Y todo volvió a ser igual que en Ambato, la misma vida rutinaria, solamente que en Chile no conocía nadie. Diariamente salía su esposo el Doctor a atender la clientela, pero ¿Qué importaba la soledad, si su carácter franco y sencillo, sin limitaciones ni complejos, le abría todas las puertas y además estaba viva y feliz, por eso su frase favorita fue desde entonces ! Viva, viva ! reveladora de un sano optimismo Y los vecinos, viéndola tan abnegada, entregada por entero a sus obligaciones de esposa, madre y ama de casa, la llegaron a estimar.

La clientela estaba formada por los propietarios rurales y sus familias, que se esmeraban en prodigar al Dr. Noboa, a su joven esposa y a los niños, todas las finezas usuales en el campo entre amigos, vecinos y conocidos. Por eso, cuando el dueño de una de las quintas cercanas decidió dar una fiesta, les invitó. El convite iba a celebrarse ese fin de semana en su parcela a pocos kilómetros de distancia. Doña Zoila se excusó de asistir por su avanzado estado de gestación, en realidad se le hacía difícil trasladarse a caballo con sus pequeños hijos y solos no los podía dejar; pero como la invitación no podía ser despreciada, su esposo partió ofreciendo volver lo más pronto posible.

Esa fría y lluviosa noche de Agosto de l.924, en medio de las sombras que cubrían el horizonte, el trote del caballo anunció su regreso Su esposa solícitamente salió a recibirle llevando en una mano la linterna de carburo para alumbrar el fangoso patio y en la otra a su hijo menor Luis Adolfo, de solo ocho años de edad, que aún no se había acostado Y ocurrió la tragedia cuando el jinete trató de apearse, se enredó y cayó al suelo Asustada la bestia, una y diez veces lo pateó.

Delante de la esposa y de su hijo, el padre quedó tendido en el suelo Doña Zoila, aterrada pero sin perder el control de sus actos, entró rápido a la casa y despertó a Enrique su hijo mayor, a quien cariñosamente llamaba "Negrito".

-- !Ve pronto, corre donde el médico vecino Tu papá se ha accidentado..!

El niño partió desaforado y al cruzar la puerta se golpeó en la frente con la rama de un árbol cercano, quedándole la cicatriz para toda la vida, pero aún sangrando copiosamente, con gran valentía y responsabilidad siguió corriendo y regresó con el médico; quien solo pudo comprobar que la muerte de Don Luis Adolfo había sido instantánea, provocada por múltiples fracturas de la bóveda del cráneo Fue una experiencia dolorosa para todos y tan triste e impactante, que muchos años después aún la recordaba su hijo Luis con gran dolor.

" !Nunca el mundo me pareció más grande ni mi vida más sola ! Tomados de la mano con mi madre, frente al cadáver de mi padre, quedamos estáticos, sin lágrimas, no sé cuanto tiempo"

Doña Zoila estaba de seis meses de embarazo La niña nacería póstuma en Guayaquil el 26 de Noviembre de l.924 y llamó Amanda Noboa Naranjo, así es que tras sepultar a su esposo en tierra extraña, vendió lo poco que había "en cualquier cosa", pagó los pasajes de regreso y se vino con los suyos al Ecuador.

La orfandad y miseria caló más hondo que nunca. Asustados, desprotegidos, en una ciudad que no era la de ellos, sin parientes ni amigos a quien recurrir, guiados únicamente por una joven madre de 28 años escasos, aunque dispuesta a trabajar en todo cuanto útil y honesto se le presentare

NIÑEZ Y JUVENTUD ESFORZADAS

En l.924 Guayaquil es una ciudad de madera, con edificios de uno y dos pisos, ventanales y balcones que se abrían a las cinco de la tarde para que entrara el fresco de Chanduy, así llamado por la dirección en que sopla. Acaba de ser declarada Puerto Limpio Clase A por la Misión Sanitaria venida de los Estados Unidos y cuenta con algunos edificios seguros de cemento armado: Los Palacios de la Municipalidad y la Gobernación están en construcción, las residencias de Rogelio Benítes Ycaza y Juan Illingworth Ycaza en el boulevard 9 de Octubre, su principal artería desde el malecón de la ría hasta el Parque del Centenario, inaugurado con la Columna de los próceres en l.9l8. Cada iglesia tiene su plaza: la Catedral antes llamada Plaza Mayor, San Francisco, La Merced, Santo Domingo, San Alejo y San Agustín o Capilla de la Soledad. En las afueras se levantan las Iglesias de la Victoria y del Corazón de Jesús. Entre sus principales monumentos está el del Libertador Bolívar que es ecuestre, los de Sucre, Olmedo, Rocafuerte y Carbo El Cementerio está considerado de lujo por la multiplicidad de mausoleos y monumentos funerarios. Allí es donde mejor se aprecia el buen gusto de los ricos, esmerados por traer de Italia hermosas estatuas en mármol blanco de Carrara.

Las casas tienen amplios portales y zaguanes, las escaleras sus descansos. Toda mansión de postín es amplia, aireada y soleada. Al ingresar al primer piso el visitante encuentra un cómodo salón de recibo llamado asistencia o cuadra, con muebles informales de esterilla, el conjunto da invariablemente al claustro central casi siempre adornado con columnas adornadas con maceteros de helechos colgantes o macizos de flores. Luego viene el Gran Salón principal que solo se abre para determinadas ocasiones, con muebles, majestuosos y casi siempre de estilo Victoriano, Regencia, Luis XV en pan de oro o Luis XVI en pan de plata. Cuelgan en las paredes severos retratos de familiares o paisajes litografiados y europeos. En algunas casas se aprecian obras de la escuela quiteña de pintura, por lo general de índole religiosa, copias de antiguos modelos, madonas renacentistas o vírgenes sevillanas, así como imágenes de los santos más populares: San Jacinto, Judas Tadeo, Martín de Porres, Pedro Alcántara, Catalina de Siena. Los dormitorios son espaciosos, con camas grandes, de las llamadas de dosel por estar cubiertas o vestidas y roperos de tres cuerpos. Dan a un corredor pues es mal visto que los ocupantes se arreglen cerca de las ventanas. Un amplio comedor con mesa larga para doce personas y sus respectivas sillas, dos aparadores y varías mesitas auxiliares, la despensa, el cuarto para el carbón o la leña, el cuarto del tinajero con agua para beber, los budoirs con sus tinas de baño de metal adornadas con patas de león y ducha circular, los cuartos del servicio, la cocina con el gran fogón, mesas con planchas de mármol y numerosas pailas de cobre colgando del tumbado, el cuarto del horno para el pan, la azotea con aves de corral, el patio posterior lleno de plantas y árboles frutales y una buhardilla , minarete o torre para las cosas viejas que sin embargo no se desechan, complementa las casas de las familias pudientes. Los menos favorecidos habitan las llamadas covachas de caña o de madera con techo de hojas de zinc, muchas de ellas hasta de tres patios empedrados. Allí se vive en comunidad y en pobreza aunque para los festejos de la Virgen en sus diferentes advocaciones y de las santas más populares, se organizan bailes y sirven platos preparados con arroz de segunda categoría o arroz quebrado, por ser el más barato La ciudad tiene un lejano aire andaluz combinado con estructuras del trópico y no es raro que por las noches se escuchen pasillos y valses críollos en románticas serenatas a la luz del farol esquinero o del débil candil.

Por el norte Guayaquil llega hasta los cerros, a la Atarazana y al aristocrático barrio de las Peñas habitado por familias distinguidas, aunque algunas solamente lo utilizan como balneario los fines de semana de Viernes a Domingo

Al Sur está el Hipódromo y acaba de fundarse el barrio del Centenario con unas pocas villas de cemento, después solo vienen las antiguas haciendas la Chala, el Guasmo y la Josefina.

Al Este dormita el ancho y fangoso río Guayas con su malecón empedrado en cuyo frente se sitúan las casas exportadoras que secan el cacao en sus veredas. Por las tardes circulan Góndolas de un piso y Carros Imperiales de dos. Estos vehículos son tirados por mulas y administrados por la Empresa de Carros Urbanos, pero en corto tiempo serán reemplazados por los primeros buses y tranvías eléctricos.

Al Oeste los límites son difusos porque se puede llegar hasta las quintas: Pareja, Roditti y Medina que separan la ciudad del pantano Un puente de madera cubierto de tejas cruza el Estero Salado en el sitio denominado el Corte, que da paso a la sabana de Palobamba de Chongón donde los carboneros se ganan la vida talando los bosques, después viene la hacienda de la familia Gallardo y finalmente las Comunas indígenas de Casas Viejas y de San Pedro de Chongón.

Del Guayaquil salvado del Incendio Grande de l.896 únicamente sobrevive el barrío del Conchero con callejones y casas coloniales, el resto es de reciente construcción; por eso la urbe aparece nueva, limpia, lustrosa y tan confortable que los visitantes extranjeros se admiran de sus hermosos conjuntos, sobre todo de la curíosa costumbre de recubrir las fachadas de los edificios de madera con hojas de zinc corrugado como defensa contra los incendios. Acabada la bubónica y la fiebre amarilla, algunos serranos han comenzado a asentarse en sus barrios pues ya no es el pestífero hueco negro del Pacífico Existe el tendido de la red de cañerías del agua potable con suficiente aprovisionamiento de los aljibes de hierro construidos en el cerro y se piensa iniciar las obras del alcantarillado lo antes posible.

Los artistas, poetas, escritores e intelectuales sueñan con Paris pues se vive un modernismo decadente, pero la vanguardia comienza a imponerse y los primeros números de la revista Amauta que edita José Carlos Mariátegui en Lima, incita al cambio y la renovación. El arielismo está de moda entre los maestros normalistas del Juan Montalvo y los intelectuales de la Jurídico Literaria. Destacan Agustín Cueva Sanz, Luis Napoleón Dillon, Julio Enrique Moreno, Emilio Uzcátegui, Leonidas García, Luis Bossano, entre otros.

Acaba de fallecer Medardo Angel Silva el de los sonetos perfectos y en Quito languidecen Ernesto Noboa y Caamaño y Arturo Fierro, enfermos de un mal imposible, también llamado el hastío de vivir o mal del siglo

Jacinto Jijón y Caamaño y Homero Viteri Lafronte alborotaban el cotarro obteniendo que la Historía del Padre Juan de Velasco sea excluida como texto en los programas de estudio

Pio Jaramillo Alvarado ha iniciado la recuperación de nuestras raíces con su libro "El Indio Ecuatoriano" de tanta trascendencia para la cultura y el arte nacionales de los años 2o al 6o En Guayaquil, una generación de jóvenes luchan por lograr acciones perdurables a través de la educación, Luis Espinosa Tamayo lidera este movimiento, Clotarío Paz Paladines, Secundino Sáenz de Tejada, Pedro Pablo Garaycoa, José Vicente Trujillo, Carlos Puig Vilazar, Carlos Palacios Sáenz, Colón Serrano Murillo, Antonio Parra Velasco, Pablo Hannibal Vela y Remigio Romero y Cordero luchan por un socialismo más bien libresco y utópico pero muy ecuatoriano En Europa se escuchan las primeras estridencias del fascismo y los versos del gran poeta Gabriel D´Annunzio, mientras en España la generación de escritores del 98 con Miguel de Unamuno, Pio Baroja y Ramón del Valle Inclan pugnan por modernizar la mentalidad retrógrada de ese país y critican la dictadura de Berenguer. Varios jóvenes con Federico García Lorca, Salvador Dalí y Luis Buñuel tientan nuevas formas de arte y creación y José Ortega y Gasset afina el estilo para profundizar en los vericuetos de la filosofía .

El Ecuador se debate en la primera de las crisis económicas del siglo XX, producida por las pestes y por el deterioro de los precios internacionales del cacao El auge económico iniciado en l.87O ha terminado, pero las familias gran propietarias agrícolas siguen viajando a Europa como si no existiera problema. Los obreros, sufren porque sus bajos salarios, la subida del dólar y el aumento de los precios, ha vuelto trágica su existencia. Las jornadas son de diez y hasta doce horas diarias y la paga no cubre, como ya se dijo, las necesidades básicas. El l5 de Noviembre de l.922 había estallado un gravísimo conflicto acallado a bayoneta y bala. El río se llenó de cadáveres y se levantan cientos de cruces sobre el agua, mientras los indios de las comunidades parameras gimen en la más absoluta miseria, su total abandono social.

Una clase medía trata de surgir en las principales ciudades. Está formada por intelectuales, profesionales y empleados. El campesinado ha iniciado el éxodo y los que se quedan en los campos están en proceso de aculturización. En l.926 habrá un intento de recuperación de lo nuestro a través de la fiesta vernácula, que motiva las primeras películas nacionales y algunos ensayistas como José de la Cuadra reformulan el problema montubio Las nuevas publicaciones venidas de la Argentina plantean temas de interés latinoamericano, un sano nacionalismo ha surgido de la revolución agraria de l.9lO en Méjico y encuentran eco favorable en la intelectualidad de estos países. En l.93O, refiriéndose a la migración montubia y al modernismo que trastoca los valores tradicionales del agro ecuatoríano con invenciones y novedades, Joaquín Gallegos Lara escribió:

Porque se va el montubio, los hombres ya no son los mismos, ha cambiado el corazón, de la raza morena enemiga del blanco

La victrola en el monte apaga el amorfino, tal un aguaje largo los arrastra el destino, los montubios se van p´abajo del barranco

UNA MADRE VALIENTE

Doña Zoila y sus hijos llegaron a Guayaquil en Septiembre de l.924 sin dinero ni sitio donde alojarse, por eso la primera noche se hospedó de caridad, con sus tres hijos, en el convento e iglesia de San Francisco y tomó una decisión heroica - no avanzar a Ambato - porque "aquí estaba la familia de mi marido" e instuía que por muy pobre que fuera Guayaquil, encontraría mejores posibilidades que en la sierra donde se vivía una pobreza extrema. Su cuñado Carlos Manuel Noboa Ledesma de profesión de editor, casado y con hijos, tenía una desahogada posición económica, pero dado su difícil carácter, que terminaría en neurosis, le negó la protección que necesitaba.

Su suegro Carlos Luis Noboa Benítes estaba viudo de María Evelina Cooke Arosemena y vivía con sus hijos Carlos Noboa Cooke estudíante de odontología que llegó a ocupar la Gobernación del Guayas y Carmen Noboa Cooke quien empezaba a figurar como excelente deportista en el Guayaquil Tennis Club. Ambos fallecieron solteros y sin sucesión en la casa de madera herencia de su madre en 9 de Octubre entre Boyacá y Escobedo, hoy propiedad de los almacenes Pycca.

La situación económica de Don Carlos Luis Noboa Benítes nunca había sido voyante; pues, careciendo de la sagacidad necesaría para triunfar en el mundo de los negocios, terminó por arruinarse y vender en los años 3O el amplio jardín de la casa de su esposa en el boulevard, para sede de la Primera Jefatura del Cuerpo de Bomberos, edificio de cemento que aún existe.

LOS PRIMEROSTIEMPOS

"Empezaba para la joven viuda una época de constante esfuerzo y sacrificio por la superación de los suyos; pero como no pensaba en nada más que en sus hijos, trabajando cada día para atender las necesidades de ellos, nunca se arredró"

"De los familiares de mi esposo solamente su abuelita - Rosa Salinas - nos entregó su apoyo, pero era viejecita y muy pobre. Fuimos a vivir en su casa, un chalet antiguo y de madera, con techo de zinc ubicado en la calle Quito En un principio tuvimos que dormir todos en una hamaca hasta juntar el dinero necesario para comprar camas."

El barrio estaba en la periferia de la ciudad, tenían que aprovisionarse de agua potable en un tanque. Había mucho polvo en verano y durante los inviernos las calles se convertían en sitios intransitables. Y tan malsano era el clima, que la peste blanca, como se conocía a la terrible tuberculosis, diezmaba familias enteras en la vecindad.

"De los buenos tiempos de mi esposo conservaba tres libras esterlinas de oro que él había ahorrado para nuestros hijos y entendiendo que podía ganarme la vida en algún negocio, vendí en ochocientos sucres la primera libra esterlina, saqué fiados algunos tarros para almacenar leche y empecé a aprovisionarme diariamente de las haciendas vecinas. Con varios muchachos que fui vistiendo con uniformes blancos inicié poco a poco las ventas. Y como hubo algunas personas que me ayudaron viendome viuda y muy trabajadora, me fue siempre bien. Con la leche sobrante hacía por las tardes rompope en grandes pailas agregando huevos y licor, que envasaba y distribuía, de suerte que no conocí el descanso ni desperdiciaba nada."

"Un día se me ocurrió hablar con el dueño de una panadería llamado Rigoberto Verdesoto Yagual y él aceptó hornear en su local loo "cholitos" - así llamaban al pan integral -loo panes de yuca y loo panes de huevo, que hice anunciar como Pan de Ambato y los mismos repartidores de la leche vendieron todo porque iban limpios, uniformados y con canastas de mimbre con tapa, y pude pagarle al panadero y me sobró dinero para continuar el negocio"

Otro día, viendo que se acercaban las fiestas del Carnaval, adquirí papeles de colores y por las noches los cortaba sin descanso hasta formar algunas docenas de sobrecitos de mixtura de colores que mandé a vender con buen éxito

Y todo ello mientras atendía a sus hijos, la mayor de los cuales - María - tenía trece años de edad y la última - Amanda - estaba recién nacida.

BREVE VIDA ESTUDÍANTIL DE SU HIJO

En l.924, apenas llegado a Guayaquil, el niño Luis Adolfo Noboa Naranjo, entonces conocido solamente por su segundo nombre, inició los estudios primarios en la escuelita fiscal Manuel María Valverde frente al chalet de su abuelita Rosa. Luego pasó a la escuelita fiscal Simón Bolívar y al poco tiempo al Colegio salesiano Cristóbal Colón, pues Doña Zoila había dicho al padre Rector:

"Me he quedado viuda y mis hijos son chicos decentes que necesitan educarse bien. No tengo con qué pagar las pensiones, pero yo le ruego que me los reciba...!

Ante esa súplica, elevada con tanta sinceridad y emoción, el Rector los recibió. No tendrían que cubrir las mensualidades, pagarían solo los gastos de ciertos útiles escolares y era tanta la pobreza que había días que no comían. En l.925 asistió al Cristóbal Colón.

De aquellos tiempos guardó un recuerdo claro y preciso de su madre, mujer admirable desde todo punto de vista, "que me enseñó las primeras acciones, las más sabias, las que perduran siempre. Eramos tan pobres cuando llegamos a Guayaquil, que había días que nos acostabamos a dormir para olvidar que teníamos hambre."

"Me aterraba el hambre y en cierta ocasión, como sabía que en casa no había qué comer, saqué fuerza de mi flaqueza y le fié dos sucres de pasteles de diez y veinte centavos, al pastelero de nombre Sucre, que paraba en las afueras de la escuela. Esa noche cenamos los pasteles, pero desde la tarde siguiente, mi hermano Enrique y yo comenzamos a hacer a pie el viaje al Colegio, ahorrando los diez centavos diarios que nos daba nuestra madre para el tranvía y los abonábamos a buena cuenta de la deuda, hasta que terminamos de pagarla veinte días después."

En tan dramáticas circunstancias el joven abandonó sus estudios escolares para iniciarse en cualquier trabajo, pues no podía permitir que los suyos siguieran en la miseria. Fue una decisión increíble dados sus cortos años, anunciadora de la voluntad de triunfar sobre las durezas de la vida, voluntad que le acompañaría siempre y motivaría todos sus actos y proyectos. Por eso, con unción casi religiosa, cuando ganó el primer dinero corrió a entregárselo Su madre lloró y él se la quedó mirando y le dijo:

" No llores mamá, algún día seré rico y te haré muchos regalos." Era pobrísimo, pero era correcto y exacto en sus asuntos. Después diría "No importa qué tipo de trabajo sea, lo importante es trabajar, unica manera de seguir adelante. La cosa más vil de este mundo, lo que degrada, es la dádiva fácil. El pedigueño es negativo para la sociedad."

EN LA LOTERÍA

Ricardo Chacón García a) Don Richard, recuerda que en esos años conoció a Adolfito, quien también solía frecuentar algunas tardes después de las cinco el gimnasio del conocido entrenador Manolo Viscaíno, ubicado en un gran patio abierto en la calle Bolívar, esquina de General Córdova, con un ring al medio, donde se reunía la muchachada del sector a espectar los amistosos combates entre aficionados.

José Salcedo Delgado administraba la Lotería de la Junta de Beneficencia de Guayaquil y era Cajero Vicente de la Cuadra, quien llevó al joven Ricardo a trabajar a esa dependencia por S/. 5 semanales más S/. l los domingos de mañana. El trabajo dominical consistía en sacar las bolas con los números premiados de unas ánforas colocadas en medio del público espectador. La Lotería jugaba con cuatro cifras y como Ricardo ya había amistado con Adolfito, se le ocurrió pedirle que lo acompañara los domingos con el mismo sueldo de S/. l que él ganaba, uniformados de pantalón azul marino, saco blanco y botones dorados. Y cada domingo el joven Noboa se ilusionaba con su trabajo "Sacar el número correspondiente al premio gordo era para mi toda una experiencia, me dejaba llevar por el ensueño de lo que yo podría hacer con cien mil sucres de aquellos días en el bolsillo Fletar un barco y comprar mercaderías en Panamá o en algún puerto norteamericano, para revenderlas en Guayaquil. En segundos hacía sumas mensuales y veía respuestas." Años después confesaría: Siempre quise dinero, no por el dinero en si, sinó por el poder que el dinero otorga, por el efecto multiplicador cuando se opera bien y por la riqueza que produce." Pero nunca jugó a la lotería y por eso jamás se la sacó, otro sería su camino..!

ANUNCIADOR DE ROUNDS

Los domingos por las tardes ambos jóvenes concurrían al Coliseo de propiedad de Rodolfo Baquerizo Moreno al otro lado del Estero Salado, donde se realizaban combates de box y hasta corridas de toros en ciertas fechas especiales. Adolfito, subía al ring, daba las vueltas mostrando los carteles con los números de los rounds y Ricardo se situaba en las esquinas para ayudar a los contendientes pasando las toallas, el agua, los hielos y las naranjas, porque todo se hacía con sencillez, como quien dice, a la criolla. El sueldo era de S/. 2 por domingo, pero como veían las peleas gratuitamente y en palco de primera, se duplicaba por el ahorro del valor de la entrada.

El programa se componía de cuatro peleas: dos preliminares, una de semifondo y otra de fondo que siempre era la mejor. De ese rústico Coliseo salió al exterior Aurelio Mosquera mejor conocido como Kid Lombardo, peso liviano de color que llegó a pelear en Argentina, Perú, Panamá y los Estados Unidos, donde el campeón Boby Pacht, ranqueado entre los diez mejores del mundo, solo le pudo derrotar por puntos. Otro gran valor fue su hermano Kid Charol, igualmente traído de Esmeraldas por su entrenador Luis Avila. Era peso gallo pero se fajaba exitosamente con los plumas, finalmente se afectó del cerebro y retirado del ring vendía cajitas metálicas con pomadas y otros menjurjes en Luque y Santa Elena, donde sus hijas - guapas y trigueñas - eran propietarias de un pequeño bazar. Allí lo conocí en los años 5o

Debido a la gran afición por el boxeo el Coliseo se llenaba de fanáticos que a la salida se trompeaban por cualquier motivo, lo que también era parte del programa que solía comenzar a las dos de la tarde y concluía antes de las seis todavía con luz; pues, aunque Guayaquil contaba desde meses atrás con una hermosa y brillante iluminación eléctrica, ésta no había hecho su arribo a tan apartado sector y el regreso se hacía en grupos de a pie, comentando los más importantes incidentes en franca camaradería. Los jóvenes de esas épocas practicaban un código de conducta diferente al actual, de mucho respeto a las personas mayores y protección a los niños y mujeres. El sport, como se decía del fútbol, el box, la gimnasia y la natación, eran actividades propias de caballeros, por eso jamás se golpeaba al caído ni se abusaba del débil.

Ricardo Chacón recuerda que en esos tiempos se jugaba entre los muchachos, con apuestas de diez centavos, una distracción que se llamaba Chacabuco "Eramos bastante expertos en tirar la moneda y ganar unos cuantos centavos, pero nunca supe que esto hiciera Adolfito porque desde chiquillo fue muy serio y vivía abstraído en sus diversos negocios."

VENDEDOR EXITOSO EN " SAVIA "

En l.927, cuando tenía solamente once años, edad en que la mayor parte de los niños aún piensan en juegos y diversiones, principió a trabajar como vendedor de la revista "Savia" que editaban mensualmente José María Aspiazu Valdés y Luis Gerardo Gallegos, dibujante y pintor el primero y escritor e intelectual el segundo, como magazine de información, artes y letras con administración en el boulevard 9 de Octubre No 8O2 y Apartado Postal No l.l8o Se confeccionaba en la Imprenta y Papelería "La Reforma" de propiedad del Lic. Jacinto Jouvin Arce con talleres en Chile y Luque esquina, su formato era de 28 x l9 cmtrs. la carátula era de papel coushet, los interiores en bond y periódico, el tiraje era de mil ejemplares y él solo llegó a vender las tres cuartas partes del total de ejemplares entre su numerosa clientela.

"Savia" se convirtió en la preferida de los Guayaquileños y aunque solo percibía comisiones, con el paso de los meses pudo redondear una bonita suma mensual.

El material siempre estuvo a medías entre el vodevil de Hollywood, las fotografías de damitas del mundo social anunciadas pomposamente como Siluetas de la Aristocracia, la ayuda al Belén del Huérfano con el concurso del rey de los feos y otros temas propios de la cursilería de esos años que fueron los últimos del Cine mudo y los primeros del cine parlante; pero también aportó al desarrollo sociológico y cultural del país con artículos de fondo como la declaración de principios del movimiento de la Vanguardía poética nacional, dió a conocer nuevas figuras como el actor Augusto San Miguel, a los poetas Miguel Augusto Egas, a) Hugo Mayo y Zaida Letty Castillo de Saavedra, escritores de la importancia de José de la Cuadra y Raúl Andrade y tuvo ribetes de fino dibujo y urticante humor en las tiras cómicas de "Don Jacinto Papirusa, Morronguito y CHichi" y "Ocurrencias del Dr. Cucaracha y su negrito Coliflor" creadas por Aspiazu y consideradas como las primeras manifestaciones de este arte menor en el Ecuador. Aspiazu también se ocupaba con Julio César Concha Gil de las finas portadas impresas a todo color y se lucía en la publicidad con esmerados dibujos para anunciar el popular Vermouth Martini Rossi, el Agua Mineral Guitig, el Jabón de Rosas, la Cerveza Cristal y The Union Mineral Water.

"Savia" incursionó en varios campos de la cultura y el arte nacionales, pero sobre todo alcanzó un gran triunfo en el folklore, al patrocinar durante tres años seguidos la famosa "Fiesta del Montubio", de feliz realización en el nuevo parque de diversiones y deportes American Park , con certámenes que sirvieron para motivar a los escritores hacia temas tan novedosos. I de un naturalismo trasnochado y eglógico se pasó a tratar temas de tanta modernidad como la reivindicación del montubio fuente primera de la riqueza agraria del litoral y al realismo literarío denunciador de sus múltiples problemas.

NOTA AGRADABLE

Para la edición del primer aniversario de "Savia" en l.928, aparecieron algunas síntesis biográficas de quienes hacían la revista y como el joven vendedor reclamó amistosamente a los redactores por no haberse acordado de él, salió en el siguiente número su fotografía de cuerpo entero con la nota que se transcribe a continuación:

"Adolfito Noboa Naranjo: Así se llama este simpático pibe, inteligente y muy acucioso agente de circulación de Savia en Guayaquil. Es, a la vez, la mascotita de la administración, pues, en cuanto circula la revista, nos trae mucha suerte, o lo que es lo mismo, mucha plata. No hay quien pueda con este chico en cuestión de circulación. Solo sus cacerías conocidas ascienden a más de doscientas. Y como quien no quiere la cosa, liquida sus operaciones al mes con un promedio de ganancia de S/. 1oo. Ya ven Uds. si vale plata este pibe. Sería un encanto.. si no fuere por su insigne travesura que solo puede aguantar la paciencia de su mamá ( de él ) Como Adolfito advirtiera que en la edición de nuestro primer aniversario se había pasado por alto su persona en las caricaturescas biografías que se hicieron en la redacción de Savia en esa ocasión, plantó en legal forma el reclamo y claro, reparamos hoy ese injusto olvido, publicando complacidos en sección especial, la foto de este minúsculo díablejo e importante personaje." Como dato anecdótico vale anotar que el terno conque aparece en la fotografía le fue confeccionado por su hermana María.

PARENTESIS COMERCIAL EN QUITO

Durante esos meses de l.928 acostumbraba viajar en el vagón de carga del ferrocarril, a fin de vender revistas en la capital. El negocio se presentó rentable aunque no exento de ciertos peligros. En cada ocasión llevaba "Savia" y "Semana Gráfica" que editaba El Telégrafo y las afamadas "Para Ti", "Gráfico", "Goles" y "Billiken" importadas de la Argentina por Luis Alvear Terán cuyo costo era de un sucre y para evitar que le robaran si se quedaba dormido, se sentaba sobre las rumas. El viaje de ida y vuelta duraba cuatro días. Solo tenía doce años y las ganancias, como de costumbre, eran todas para su madre.

Lamentablemente "Savia" dejó de salir en l.929 cuando sus propietarios Aspiazu y Gallegos se ausentaron a Paris y La Habana respectivamente y Carmencita Aspiazu Valdés, hermana del primero, decidió que no estaba preparada para conducir tal órgano de publicidad.

VENDEDOR DE NUMEROS

Por su relación en la Lotería incursionó en la venta de números de Panamá y Guayaquil, siendo sus mejores clientes los libaneses. Una mañana entró a la oficina de representaciones de Luis Vernaza Lazarte a ofrecerle un número Otro joven que trabajaba de mensajero en dicha firma: Joaquín Orrantia González, le dijo !Oye! véndeme un guachito, y fue respondido rápido ! He venido aquí por mi cliente exclusivo el señor Vernaza y no por ti, pero voy a hacer una excepción porque él es tu patrón...! Desde entonces quedaron de amigos. Era un muchacho delgado, inteligente, vivaz, que demostraba un sano orgullo por todo cuanto hacía.

"Con los primeros números de lotería que vendía y con las revistas que dejaba por consultorios y domicilios tomé dos Pólizas de Seguro de Vida, una de l.ooo dólares, luego otra de 2.ooo, naturalmente a favor de mi madre. Sentía la muerte cerca. El recuerdo de mi padre y el abandono de mi madre me cercaban. Por la primera pagaría 4l,56 dólares anuales y por la segunda el doble. Si yo moría, al menos ella cobraría dólares y cuando tuve 37 años de edad en l.953, tras 25 de haberlas adquirido, las cobró mi madre"

Por esos días doña Zoila y sus hijos se mudaron a un departamento bajo en General Córdova y Víctor Manuel Rendón frente al antiguo edificio del Correo, donde Luis Adolfo instaló un tenderete junto a un betunero de apellido Basantes, que era buena gente y le protegía, pero al que nunca más volvió a ver pues debió abandonar la ciudad a los pocos meses.

Se inició con productos de fácil salida que acomodaba en un cajón de cigarrillos El Progreso para su exhibición: estampillas, pastas de dientes, alfileres, lápices, cintas de colores, peines y diversas baratijas, luego se unió con Modesto Rivadeneira S. persona humilde y emprendedora y entre ambos llegaron a ganar cien sucres mensuales cada uno

EN "LA SOCIEDAD GENERAL" Y PRIMEROS NEGOCIOS

Una mañana de ese año de l.928, que fue memorable para la vida del joven Noboa, salió a vender unos pañitos para pulir metales y al pasar por el portal del banco Sociedad General de Crédito de propiedad de Juan Francisco Marcos Aguirre, entró y se anunció a su hijo Juan Xavier Marcos Aguirre de la siguiente curíosa manera: Vengo a venderle un tipo de paño especial para limpiar metales, pues he observado que en este esdificio hay muchos bronces y ninguno reluce... Efectuada la demostración al joven Marcos, éste quedó tan impresionado con la fuerte personalidad de quien demostraba ser tan emprendedor, que le ofreció emplearlo como conserje en el Departamento de Suministros con cuarenta sucres mensuales. El chico pidió que le dieran tiempo para contestar, fue a su casa y le contó todo a su madre, quien le aconsejó aceptar, a pesar que en sus negocios callejeros ganaba más que la suma ofrecida, pues era conveniente que se enrolara con una firma tan fuerte. En cambio, a él, le intrigaba sobremanera conocer ese mundo misteríoso de los Banco Así comenzó una relación laboral que duró casi cinco años y cuando salió ganaba ochenta sucres, es decir, el doble.

La Sociedad General de Crédito tenía como antecedente más lejano el Banco de Crédito Hipotecarío fundado por el colombiano Clímaco Gómez Valdes en l.872 que giraba con S/. 4oo.oo pesos, del que había formado parte como accionista Don Manuel Marcos Aguirre, padre de Juan Francisco Marcos Aguirre, quien diversificó sus actividades como comisionista y administrador de las propiedades de los ecuatoríanos en Paris.

En Octubre de l.896 la familia Marcos Aguirre vivía en una casa propia en Elizalde y Pichincha que se quemó cerrada y con todo su mobiliarío durante el Incendio Grande. En l.9oo casó Juan Francisco Marcos Aguirre con su prima hermana Dolores Aguirre y Aguirre. En l.9O5 fundó la firma "Juan Marcos y Co" con un capital de un millón de sucres y cien mil para fondo de reserva . Ya tenía la representación en Guayaquil de la compañía naviera Holland American Line asentada en Amsterdam y de la compañía de seguros contra incendios The General Fireproofing Co con sede en Youngtown, Ohio, USA. También representaba a la banca Societé Eternit de Bruselas. En l.9l5, tras un largo viaje por Europa, su firma negoció 95.8l6 quintales de cacao en el exteríor y logró la administración de la Unión Azucarera del Ecuador que en l.92l se transformó en la Sociedad General de Crédito, institución de agricultores. Juan Francisco Marcos Aguirre también había desempeñado la gerencia del Banco de Crédito Hipotecarío desde l.9O8. Hasta l.925 fue miembro del directorío del Banco Comercial y Agrícola de don Pancho Urbina Jado y de la Asociación de Agricultores del Ecuador que presidía Enrique Baquerizo Moreno Desde el 25 en adelante era propietarío del ingenio azucarero San Carlos, a medías con Lorenzo Tous Lliteras.

En l.928 presidía la Sociedad General de Crédito, cuyo Vicepresidente era el Dr. Pedro Miller y Gutiérrez, esposo de Mercedes Wright Aguirre, prima hermana de Marcos Aguirre. Eran sus Gerentes su hijo Juan Xavier Marcos Aguirre y Carlos León P.

El joven Noboa diría: Mi trabajo consistía en pasar papeles, engomar sobres, poner en orden los escritoríos. Como dato curíoso cabe indicar que nunca le dieron un escritorío para despachar y que al ordenar cada quincena los billetes de banco que recibirían los empleados en sus respectivos sobres, se iba al servicio higiénico y encerrado con llave se sentaba a trabajar en la taza de baño

Como mensajero tenía la responsabilidad de entregar la correspondencia que se despachaba a diferentes sectores de la ciudad , también le hicieron cargo del almacén y en cada ocasión que un empleado le solicitaba un canutero nuevo, debía exigir el usado, como control. Lo mismo con el papel secante y con los demás útiles de oficina. El ahorro se practicaba en el Banco por principio y no por otra razón.

"Pronto me quisieron todos mis compañeros que dada sus edades bien podían ser mis padres. El propio Gerente Juan X. Marcos me tomó aprecio y a veces me hacía sentar a su lado, pudiendo observar cómo se realizaban las transacciones en la ciudad."

En la edad de los primeros juegos, Luis A. Noboa Naranjo, como empezó a llamarse desde entonces, no tuvo juguetes ni amigos, trataba con personas mayores y aprendió rápidamente a ser como ellos. Pero ni las injusticias ni nada pudieron acibarar su vida, pues estaba hecho para los más elevados sentimientos de bondad. Años después, un miembro íntimo de su familia comentaría alegremente que su mayor virtud era la mansedumbre de corazón, pues perdonaba agravios con gran facilidad y no recordaba ofensas.

ESTUDIOS DE CONTABILIDAD MERCANTIL

En 1.929 inició un curso nocturno de contabilidad en el Colegio Mercantil del Profesor Marco A. Reinoso Siempre le habían atraído los números y las matemáticas; era un ser inteligente, rápido, trabajador y simple, que no se complicaba con problemas filosóficos ni existenciales porque las durezas de la orfandad le había hecho muy práctico Tenía una notable destreza para los números pues podía sumar, restar, multiplicar o dividir cantidades de 5, 6 y 7 cifras con una aproximación casi matemática.

REMATISTA EN LA ADUANA.-

"Tenía apenas seis meses trabajando cuando le solicité al joven Marcos un préstamo por S/. 3.ooo. En tres meses tendrá Ud. de vuelta su dinero y una ganancia de S/. 3.ooo" Deslumbrado por la audacia del muchacho le concedió el préstamo Llegada la fecha, teniendo solamente trece años, pagó hasta el último centavo y pidió S/. 6.ooo en iguales condiciones. Finalmente fueron S/. loooo, suma crecida para la época, por eso el joven Marcos, antes de concederselo, le preguntó sorprendido ¿En qué negocios somos socios? y al saber que su joven empleado se enteraba de los remates en la aduana y que invertía en aquello que tenía mejor salida, con lo que lograba más utilidad, gustosamente le concedió el crédito, pues se había dado cuenta que estaba frente a un gran comerciante y a un empresarío en ciernes.

A LAS PUERTAS DEL CORREO

Y al margen de estas actividades, a fin de ganar algo más para ayudar al sostenimiento de su hogar, donde ya era el jefe, se propuso utilizar su buena caligrafía desde las seis de la tarde en adelante, cuando las oficinas del Correo cerraba sus puertas. Entonces se sentaba en una de las esquinas y por dos sucres escribía cartas, que los indígenas y policías en su mayor parte iletrados, enviaban a sus familiares de la sierra. En dicho precio estaba incluído el papel, el sobre y la estampilla que sacaba de su bolsillo Había noches que hacía hasta treinta cartas. Los fines de semana y días de fiesta salía a la calle en busca de algún negocio, que casi siempre encontraba porque era un zahorí en esa matería y tras cinco años de trabajar en la Sociedad General, fue por corto tiempo vendedor al mayoreo y por comisión en la Unión Azucarera , también de los Marcos. Empezaba a abrirse campo por su propia cuenta y quedaban atrás sus tiempos de canillita, de buhonero, de conserje, de escribidor.

LA RESIDENCIAL DEL BOULEVARD

En l.93O la situación familiar había mejorado Dña. Zoila llevaba varíos años preparando y vendiendo comida a domicilio Finalmente pudo instalar una pequeña residencial en un departamento alquilado en el boulevard entre Rumichaca y Santa Elena, frente a la Zona Militar, para lo cual tuvo que vender las dos libras esterlinas que le quedaban en S/. l.6oo y aumentó su capital a S/. 8.ooo Instalada la residencial para familias serranas que arribaran en tren a Guayaquil, como la comida era buena y abundante, el trato siempre cortés, existía orden e higiene en los cuartos, estaba situada en pleno centro de la urbe y sus precios eran asequibles a todos los bolsillos, pronto se llenó de clientela.

"El negocio prosperó, me gustaba mucho, al poco tiempo arrendé el departamento de al lado, porque era una especie de entretención permanente. Por las noches Adolfito lustraba los zapatos de los huéspedes y ganaba algún dinero extra."

ALQUILA EL HOTEL TIVOLI

En l.932 juntó nuevamente sus ahorros y tomó en alquiler el Hotel Tívoli fundado por Carlos Romero Véles en una casa de madera de tres plantas, una baja y dos altas, pintadas de color verde, en parte del extenso solar donde hoy se levanta el edificio del Banco Central del Ecuador, en el boulevard 9 de Octubre y Pichincha esquina. Para entonces el Tívoli era de Evangelista Calero Gaibor que como no sabía de administración hotelera se lo dió barato a Doña Zoila y finalmente terminó vendiendoselo Sin embargo el asunto se presentaba difícil en sus comienzos pero con perseverancia y trabajo ella logró salir adelante.

Las jornadas comenzaban a las 6 de la mañana. A esa hora concurría al Mercado Sur a comprar los alimentos. A las siete abría el Comedor y principiaba a servirse el desayuno, se arreglaban los cuartos y los salones principales. Revisaba diaríamente estas labores, discutía el menú del día con el cocinero, instruía y dirigía a los saloneros en el trato que debían mantener con los huéspedes. El almuerzo se servía desde las doce en punto y el comedor se cerraba a las tres. Desde esa hora hasta las siete solo había atención en el bar. El Comedor se volvía a abrir a las siete de la noche para servir la cena. A las nueve finalizaba la atención al público y solo entonces doña Zoila regresaba al hogar donde su hija María hacía sus veces. Casi siempre la acompañaba su hijo Luis Adolfo, en otras ocasiones era Enrique, pero nunca volvía sola porque a pesar que la ciudad no ofrecía peligros, era mal visto que una dama transitara por las noches sin la presencia de un caballero de la familia.

Su hijo Luis Adolfo tenía diecisiete años, el carácter extrovertido, la mirada inteligente, los gestos rápidos y acostumbraba socializar con los huéspedes del hotel. Con Víctor Manuel Toral Illescas, cuencano y de profesión vendedor, solía trotar a las seis hasta el Estero Salado, donde se refrescaban con un saludable baño en las frías y saladas aguas. El regreso era igualmente al trote justo a tiempo para una ducha fría antes del desayuno

 

 

 

CAMBIO DE MONEDAS Y VENTA DE SOUVENIRS

En Enero de l.933 estableció una oficina en el boulevard 9 de Octubre No 113 entre Malecón y Pichincha, cerca de los bancos, pues el dinero tiene que buscar al dinero Su amigo Nelson Uraga Suarez le garantizó el contrato de arrendamiento Era un negocio de cambio de monedas, venta de loterías, souvenirs turisticos, sombreros de paja toquilla y pequeñas representaciones - las plumas Parker entre otras - en general todo lo que tuviera pronta salida. Se inscribió en la Cámara de Comercio e hizo las veces de Gerente, Contador, Cajero y Conserje, funciones que desempeñó simultáneamente, como diría con mucha gracia en su vejez. Pronto la Oficina comenzó a ser conocida como "La Funeraría" por la costumbre de su dueño de no cerrar nunca y trabajar hasta muy tarde incluso sábados y domingo; pero se daba tiempo para reunirse con varíos amigos: Gustavo Medina Vallejo, Carlos D´Ortignacq, Marcos Lamota, Martin Arellano, Víctor Salgado, Alberto Ruiz de Banegas entre otros y mientras hablaban de muchachas y otros temas del momento, él sacaba su libreta y lápiz y se abstraía en cálculos.

Una vez, al despedirse, Vallejo pronosticó "Este Noboa es de la madera de los millonaríos... Quizá por eso pronto comenzó a prosperar.

NEGOCIOS CON ESTRADA

La vecindad al Banco La Previsora le había amistado con su Gerente Víctor Emilio Estrada Sciacaluga, personaje inteligentísimo pero malgenioso y cascarrabias, con quien se saludaba diaríamente. Estrada era un hombre superíor y gran conocedor del corazón humano y viendo al joven Noboa tan activo y seguro de sí mismo, le quizo llevar a una de las subgerencias del banco, que este no aceptó por cuanto jamás le interesaron los empleos de escritorío; pero era tal su personalidad vivaz y extrovertida que decidió no perderlo "Este joven vale oro" decía para si y le ofreció hacerle su socio como accionista minoritarío en "Comercio y Mandato" después transformada en "Comandanto S.A.", empresa importadora y de representaciones - sobre todo norteamericanas - que acababa de fundar.

Era la gran oportunidad esperada, tenía crédito abierto, pero había que trabajar duro para introducir los nuevos artículos en el mercado La Previsora era un banco comercial, al revés de la Sociedad General que se dedicaba a representaciones bancarías, navieras y de seguros, administrar propiedades, guardar valores y a respaldar los negocios privados de los Marcos, padre e hijo; sin tener sección comercial.

Estrada le ofreció el 33% de las acciones, que no era poca cosa dada la terrible pobreza reinante en el país desde la crisis del cacao, agravada con la crísis política provocada por la revolución del 9 de Julio de l.925 que ocasionó el cierre del Banco Comercial y Agrícola. En Noviembre del 29 se produjo la quiebra de la Bolsa de Valores de Wall Street donde el Banco del Ecuador perdió sus depósitos oro y ya sin ese respaldo entró en liquidación voluntaría el 3l. Todo indicaba que se vivía la peor crisis en la historía del país y efectivamente lo fue. Los negocios decayeron, las construcciones se paralizaron, la campesinos desesperaban viendo a las ricas plantaciones de cacao transformarse en simples manchas.

Por ello aceptó la oferta de Estada y en l.934 asumió la gerencia sin cerrar su oficina, que continuó funcionando administrada por su amigo Miguel Macías Burham.

Y talcomolo había pensado Estrada, su joven socio logró llevar a Comercio y Mandato algunas representaciones de importancia como Penetro, la General Motor Co fabricante de la Chrysler, y sobre todo gestionó en Atlanta, Estados Unidos, con los dueños de Coca Cola, la licencia para producirla y embotellarla en Guayaquil a través de una planta que quizo tener propia, pero falto de capital terminó cediendola a Estrada. Lamentablemente el carácter explosivo de ambos, que no estaban hechos para mantener sociedades, les separó a los ocho meses solamente, aunque quedaron de amigos. "No congeniabamos, estallabamos."

Mientras tanto doña Zoila seguía atareada en el Hotel, su hija María había contraído nupcias con Carlos Suarez Pareja y tenía tres hijos llamados Vilma, Mauricio y Sixto Viuda casó años después con Giacinto Coopmans Saporiti, hijo del Conde Yoldi, sin hijos. Enrique trabajaba en el Ingenio Isabel María. Amanda estudíaba. Por eso se ha dicho que en los años 2O la familia Noboa Naranjo sufrió pobreza extrema, en los 3O por el esfuerzo de sus miembros les mejoró notablemente la situación, al punto que en los años 4O ya existían dos miembros ricos: Doña Zoila y su hijo Luis, aunque primero se hizo rica ella, tal su genialidad. Así, pues, las grandes penurías y necesidades habían quedado olvidadas en el cajón de los recuerdos

En cuanto al Hotel, Doña Zoila comentaría que durante uno de sus viajes a los Estados Unidos, en l.946, sus hijos aprovecharon su ausencia y se lo vendieron para que pudiera descansar.

EL NEGOCIO DEL ARROZ

En l.935 el principal rubro de la oficina de Noboa era la compra en pequeña escala de arroz en cáscara, pues su falta de capital le impedía ingresar al mundo de los grandes negocios. Como todo en sus comienzos tiene sorpresas, en una de esas compras y por falta del debido almacenamiento, se le dañó una cierta cantidad de arroz con gorgojo La pérdida fue cuantiosa dada su estrecha economía pero varíos amigos salieron en su ayuda y pudo superar la crisis y devolver los dineros recibidos en calidad de préstamos.

SUS SOCIOS PERUANOS

En l.939, con un pequeño capital ahorrado de S/. 2oooo incursionó por algunos meses en el negocio de compra de oro en Guayaquil para llevarlo a vender a mejor precio en el Perú y de allí venían comprando plata. Estos viajes eran realizados por varíos socios peruanos, entre los cuales la familia aún recuerda a Leoncio Arce, a Nebel y a Reiser. Doña Zoila ayudaba en cuanto podía, pero al poco tiempo la policía peruana detuvo a Arce por político aprista y le decomisó el oro que llevaba dejando a los socios prácticamente en situación de quiebra. Entonces Carlos Suárez Pareja intervino ante su amigo personal el Presidente Prado, quien había sido su compañero de estudios en Lima, para que la policía devolviera aunque fuere parte del oro decomisado, lo que se consiguió tras varías gestiones.

 

 

SOCIEDAD CON JUAN X. MARCOS

Su amigo Juan X. Marcos Aguirre, acostumbrado a tener sociedad con Noboa, que era el sujeto lleno de dínamismo que requería para expandir sus operaciones, le llamó en l.94O y propuso varios negocios porque acababa de subir a la presidencia de la República el Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río, su abogado y amigo personal de muchos años. Arroyo dictó un decreto que favoreció a las industrias azucareras permitiéndoles renovar sus maquinarías obsoletas con otras nuevas sin el requisito de los impuestos de importación, beneficiando principalmente a los ingenios Valdés y San Carlos.

En l.94O incursionaron Marcos y Noboa en la exportación de arroz, operación nada fácil pues requería cuatro condiciones básicas, a saber: l) Capital para adquirir la gramínea directamente en el campo y ganar en el precio 2) Un sitio cercano con un molino para pilar y embodegar, 3) La aquíecencia y permiso del gobierno a las exportaciones, debido al restrictivo sistema de cupos imperante desde Diciembre del 4l que Estados Unidos ingresó a la guerra, y 4) Buques cuyos capitanes estuvieran listos a correr el riesgo de una navegación altamente peligrosa por la posible acción destructiva de los submarinos alemanes.

En Guayaquil existían muchos grupos de poder, Marcos y Estrada disputaban los pocos barcos que cada cierto tiempo se presentaban disponibles. Algunos comerciantes se unían para enviar uno que otro barco a Panamá o Venezuela, mientras los dos mayores acaparaban lo mejor del negocio

PRIMERA EXPORTACION

Cierto día de l.94l le informaron que llegaba a Guayaquil el buque argentino "Río Iguazú" con capacidad para llevar lloooo quintales de arroz. "Plena guerra mundial. Flete peligroso, el transporte era para Venezuela, zona infectada de submarinios alemanes por el Canal de Panamá y por la ruta obligada a Europa. !Qué caro se pagaba entonces el Seguro! Imagínese Ud. que cada saco de arroz pagaba un dólar con sesenta centavos de Seguro Me arriesgué en la empresa, sesenta días de nerviosismo, el buque llegó y contabilicé mi primer millón."

Con parte de las ganancias adquirió una extensión de terreno a la familia Burbano Zúñiga, que iba de la ría a la primera calle casi en los límites de la ciudad ( el terreno se ha prolongado por compras sucesivas hasta Eloy Alfaro ) donde fundó la Piladora Ecuador e instaló una máquina para pilar arroz, tendales y secadoras. El 42 adquirió los activos fijos de la Compañía Cotopaxi, dueña de una pequeña flotilla de lanchas a motor que se internaban por los ríos de las provincias de Guayas y Los Ríos a fin de conseguir la gramínea directamente a los productores con un mejor precio "En esas labores me ayudaba Enrique Ponce Luque, con quien me tocaba dormir muchas noches sobre los sacos, pese a las inclemencias del tiempo"

CAPITULO  MATRIMONIO Y FAMILIA

En l.942 conoció en una verbena del parque Seminarío y luego cortejó en Salinas a Isabel Pontón Avila, nacida en Guayaquil el 26 de Marzo de l.92l y casó con ella. Fue un matrimonio por amor. Como regalo de bodas le obsequió veintiuna moneditas antiguas de oro algo dañadas. Fue un buen esposo, en confianza le agradaban los juegos, especialmente las charadas. Disfrutaba programando los menúes porque le encantaba la comida críolla y la preferia sobre cualquier otra. Tuvieron los siguientes hijos:

l.-Luis Noboa Pontón, casado lº con Titana Ycaza Ponce, de quien divorció y 2º con Cecilia Alvarado Robles, de quien también divorció.

A.- María de Lourdes Noboa Ycaza,

B.- Luis Noboa Ycaza,

C.- Antonio Noboa Ycaza,

D.- Leonardo Noboa Ycaza,

E.- Juan Javier Noboa Alvarado

2.- Isabel María Noboa Pontón, casada con el Ing. Isidro Romero Carbo, Ingeniero Comercial.

A.- Isidro Romero Noboa,

B.- Isabel Romero Noboa, y

C.- Melisa Romero Noboa.

3.-Diana Noboa Pontón, nacida el 47 en New York, casada con Omar Quintana Baquerizo

A.- Diana Quintana Noboa,

B.- Olga Quintana Noboa, y

C.- Claudia Quintana Noboa.

4.-María Elena Noboa Pontón, casada con el Dr. Oswaldo Molestina Zavala, Abogado

A.- Oswaldo Molestina Noboa,

B.- José Luis Molestina Noboa, y

C.- Mariela Molestina Noboa.

5.- María Leonor Noboa Pontón, casada con Jay Sicre.

A.- Casandra Sicre Noboa,

B.- Natacha Sicre Noboa,

C.- Carla Noboa,

6.- Abogado Alvaro Noboa Ponton, casado con la Dra. Anabella Azin Arce, Médica

A.- Daniel Noboa Azin,

B.- Juan Sebastian Noboa Azin.

C.- Santiago David Noboa Azin.

Luis A. Noboa Naranjo fue un esposo cariñoso y acostumbraba proteger y engreír a su esposa y a sus hijos.

Sus hermanos ya estaban casados: María Noboa con Carlos Suarez Pareja con sucesión. Enrique Noboa Pontón con María Game Santos con sucesión y Amanda Noboa Pontón casaría poco después con Enrique Ponce Luque, también con sucesión.

Con el respaldo de Juan X. Marcos, que financiaba las compras y avalaba los negocios internacionales a través de su Banco, prosiguió exitosamente durante la II Guerra el negocio del arroz.

En 1.945 también exportaron cafe y cacao, productos que luego industríalizaría en los años 7O a nivel de su pre-elaboración y para consumo bajo las marcas de Perugina y Prescafé, utilizando unicamente matería prima nacional.

LA CASA DE LA CALLE CHILE

En l.946 adquirió una casa de cemento de dos pisos ubicada en Chile No l.9l9 y Maldonado esquina, a su propietarío Federico Saporitti, edificada en los años 3O por la Compañía Italiana de Construcciones del Ing. Macaferri. Con el tiempo le aumentó una terraza cubierta donde celebró hermosas veladas con amigos y parientes pues apreciaba la amistad y la vida social aunque casi no tenía tiempo libre por su trabajo El inmueble figuró a nombre de su madre para ayudarla con el pago del arrendamiento, pues ella no aceptaba su dinero desde que administraba el hotel.

LA "STANDARD FRUIT Co"

Ese año, debido al término de la Guerra y al nuevo panorama de los mercados mundiales, las dos grandes transnacionales de alimentos de los Estados Unidos cambiaron sus esquemas y políticas bananeras. La "Standard Fruit Co" arribó al Ecuador porque el Mal de Panamá había infectado la producción de sus plantaciones en Centroamérica, especialmente en Panamá, Honduras, El Salvador y Guatemala y requería la fruta de otros países.

En el Ecuador el banano aún era un producto marginal y sus exportaciones no alcanzaban sinó un 4%. No existía una infraestructura vial que permitiera adquirir la fruta a través de carreteras, de suerte que la Standard se vió precisada a contratar los servicios de las lanchas y los trabajadores de la empresa de Luis A. Noboa Naranjo para retirar los racimos de las haciendas ríoenses por iba fluvial.

Así fue como se convirtió Luis A. Noboa Naranjo en su exportador exclusivo para el mercado norteamericano y el 26 de Diciembre constituyó la "Compañía de Comercio y Trasporte S.A." , inscrita el 3O en el Registro de la Propiedad con un capital inicial de S/. 5oo.ooo, transformada con el paso del tiempo en la hoy "Exportadora Bananera Noboa S.A."

El banano, en su variedad Gross Michael o guineo de seda, había crecido en la costa ecuatoríana desde siempre, pero su siembra era a base de colines o raíces que crecían silvestres en las zonas montañosas de Catarama y Quevedo En l.93O se iniciaron los primeros cultivos en El Oro para llevar a Guayaquil, después se exportaba en pequeñísimas cantidades a Chile. Cada racimo era envuelto en un petate para evitar su estropeo, el petate se amarraba con chantas sacadas de la misma mata. Los petates eran devueltos de las bodegas del barco Esta curíosa modalidad persistió hasta l.947 que empezaron a envolverse los racimos en sus propias hojas ( chontas ) Por su porte eran clasificados en Grandes, Chicos y de Bambalina. En las bodegas con cámaras frigoríficas, los transportaban guindados uno al lado del otro para que no ocuparan mucho espacio ni sufrieran magulladuras. Finalmente se impuso la norma de exportar solamente las manos o manojos del racimo en cajas de cartón.

 

 

EL PRIMER EMBARQUE

En un atardecer del verano de l.947 embarcó para la Standard Fruit Co cien racimos de banano de la variedad Gross Mitchel que existía con el nombre de guineo de seda y estaba considerado el de mejor porte y sabor del mundo, sobre todo cuando estaba en toda su sazón, es decir, ligeramente manchado de pintas color cafe. Para las exportaciones se cortaban y enviaban los racimos aún verdes, protegiéndoles de una rápida maduración con una sustancia química color azul aplicada en el corte del tallo El viaje se realizaba en cámaras frigoríficas y una vez en el puerto de destino se los introducía en cámaras calientes, para acelerar su maduración, antes de ser expuestos a la venta al público Este primer embarque se realizó a New York y el éxito fue completo, y aunque la Standard comenzó a producir en su plantación de la histórica hacienda Tenguel, situada en la zona de Balao, provincia del Guayas, la mayor parte del banano era adquirido a agricultores independientes , que se establecían en las zonas vírgenes de la costa con el apoyo crediticio del estado y en menor proporción de las transnacionales

No está demás informar que si bien es verdad que el Mal de Panamá insertó al país en el mercado internacional del banano, también debe considerarse que los costos muy convenientes por el bajo salarío que percibía el trabajador agrícola y la situación geográfica propicia, fuera de la zona negativa de los ciclones, hizo que el negocio bananero progresara rápidamente en el Ecuador. En cambio, como factores contraríos existía un mayor alejamiento de los sitios de venta que se traducía en un viaje más largo y costoso por el pago del peaje por el Canal de Panamá, lo cual encarecía nuestra fruta.

LA HACIENDA Y PILADORA SAN LUIS

I a la par que incrementaba el negocio del banano seguía en el arroz, actividad muy productiva, al punto que había adquirido la extensa hacienda San Luis de Jujan para arriba que siempre había sido una gran productora de arroz. Allí instaló otra Piladora. San Luis fue la primera de sus propiedades agrícolas.

Por esos días se asoció con las firmas internacionales Bunge y Born de Buenos Aires y New York. Con ella logró el primer sitial en la exportación de arroz, abarcando mercados como los de Japón, Sudáfrica y la Indía.

 

Gustavo Negrete recuerda que a finales de Julio del 5O, mientras trabajaba en el recinto Las Maravillas del Cantón Daule, comprando arroz para la Piladora San Javier de Luis Vallarino Febres Cordero en Pascuales, se le acercó un señor manejando su propio Jeep, para invitarle a formar parte de su equipo de trabajo y ofreciendole tres veces más de lo que estaba ganando en San Javier, donde solamente le reconocían S/. O,5O de comisión por cada saco de arroz. El señor resultó ser Luis A. Noboa Naranjo y de regreso por un camino de tierra, pues era un gran volante, le habló de negocios como era su costumbre, porque quería adquirir arroz en cáscara para pilarlo y enviarlo al Japón y Venezuela, donde ya tenía compradores.

"Su vida va a cambiar conmigo porque le voy a pagar S/. l,5O pero tiene que venirse inmediatamente" y como tenía tal poder de convicción que solía hacerse rápidamente de amigos, a los que protegía en todo, ayudándoles, rodeándose de ellos, dándoles empleos... Gustavo aceptó inmediatamente.

Una vez en el canchón de la calle El Oro, bajo una ramada inmensa, le fue mostrando las rumas de arroz que a veces hasta inundaban la calle pues las secadoras no abastecían. Numerosos romaneros, calificadores y obreros trabajaban incansablemente, pero el negocio no era nada fácil, tenía sus secretos pues se producían tres cosechas, dos en invierno y una en verano La primera del año era de arroz de crecimiento rápido, no más de tres meses, para consumo interno en el país. La segunda , de mayor tiempo de maduración, tenía mejor precio por ser el grano grande y por eso la variedad se denominaba "Fortuna". La tercera o veraniega y también de la misma variedad, comenzaba a finales de Julio y terminaba en Octubre. Es decir, que de los doce meses del año, en diez se cosechaba la gramínea.

Cada fin de semana recorría los recintos Las Maravillas, Laurel y Junquillal en la zona del río Pula que va hasta Vinces porque los Capitanes de los barcos se enfiestaban en esos días y no tenía competencia. En la Piladora Ecuador formó parte de un equipo de compradores compuesto de las siguientes personas: Luis Napoleón Icaza que recorría Samborondón y el Salitre, Luis Florencia Latra en Catarama y ventanas, Gerardo Brando Naranjo en Daule y santa Lucía, los Hermanos Otón y Bolívar Landívar en Catarama, Ventanas y Babahoyo con lancha propia , Luis Coello en Babahoyo, Antenor Noriega en Samborondón, Jujan y Babahoyo y Olmedo Rendón en el Río Pula. Miguel Portugal y Ricardo Pacheco eran los calificadores del grano, Eduardo Cruz tenía a su cargo el laboratorio, Enrique Stéfano la bodega y Alberto Medina capitaneaba las cuadrillas y el técnico mecánico de las máquinas de la Piladora era Gunther Weiss.

En época de embarque, que casi siempre demoraban hasta una semana, los lanchones repletos de quintales de arroz se dirigían al barco fondeado en mitad de la ría. Luis Arcentales González controlaba todos los detalles de tan difícil operación pues era algo delicado que no se podía descuidar; quiza, por eso, Noboa hacía llevar un colchón de su casa para descansar en el muelle y por las noches se tomaba el trabajo de ir a dejar personalmente a sus empleados en sus domicilios y al despedirlos decía: No dejes de venir a las siete y cuando regresaban al día siguiente, él ya estaba allí. Enrique Ponce Luque le ayudaba en todo y eran inseparables amigos.

Al finalizar los embarques se vendían los saldos de arroz a los mayoristas de la calle Pichincha entre Sucre y Colón, siendo los más conocidos Alfredo Armijos y Bolívar Neira Guerra. "Si el mercado se satura hay que moverse más, en ello radica el éxito en tiempos de crisis."

Las lanchas del grupo Noboa llamaban La Abundancia, el Jorupe, la San Luis, la Gatún y la Granada. Cada lancha arrastraba cuatro canoas acoderadas a sus dos lado y el remolque Santa Lucía, que poseía más potencia de máquina, se encargaba de sacarlas cuando por efecto del verano bajaban los caudales de los ríos y las canoas se varaban repletas de arroz. El Ing. Nicolás Pecharich organizaba las reparaciones en el muelle de la ría con su ayudante el maestro Adolfo Clavijo

José Miguel Rendón Moreira en la Gerencia controlaba la producción, los aspectos mecánicos de la Piladora y la contratación del personal. Después le reemplazó Tomás Pulley Fuentes y finalmente Carlos Aguirre Avilés.

La Piladora Ecuador era un emporío de trabajo y riqueza por la cantidad de cuadrilleros, empleados y funcionaríos. A veces solía escasear el trabajo por falta de arroz, pero era muy raro ese evento Entonces los cuadrilleros cerraban la calle y se ponían a jugar Indor futbol. Una mañana llegó Noboa en su automóvil. En eso , la bola rodó casualmente a sus pies y acordandose de sus tiempos de muchacho deportista la pateó con fuerza, con tan mala suerte, que el mocasín de su pie derecho fue a dar al techo de un kiosko cercano dedicado al expendio de comida preparada, ante las miradas burlonas de los presentes, pero ninguno se atrevió a reir. Dandose cuenta del chasco y semidescalzo se fue bravísimo, aunque momentos después, ya serenado, mandó a recoger el zapato que sus cuadrilleros habían bajado del techo del kiosko y exhibían como artístico trofeo porque era fino y de marca.

 

LA OFICINA DEL MALECON

Desde l.942 tenía su oficina principal en Malecón y P. Ycaza esquina, casa de madera de un piso alto, propiedad de su socio Juan X. Marcos. En la planta baja funcionaba la atención al público y la exhibíción de los automóviles, camiones y camionetas, a la par de otras representaciones que había logrado aumentar desde los tiempos de su pequeña Casa de Cambio

Francisco Burgos CHiriboga recuerda que en cierta ocasión que salían juntos a la Piladora, al pasar por uno de los pasillos a cuyo lado se encontraba el escritorío de una de las secretarías, Noboa miró al suelo y vió un clip, que posiblemente se le había caído a algún empleado Detuvo el paso, se agachó a recogerlo y amonestó a la secretaría.

--- Señorita, cuide los clips, que no anden tirados por el suelo !He!

Luego, al llegar al muelle que estaba en construcción, se calentó con el jefe de una de las cuadrillas al hallar en mitad de la calle un saquíllo raído y sucio pero todavía aprovechable y gritó:

--- Juan, ven inmedíatamente a recoger este saco Caramba, por estos detalles es que todo es un desórden.

Poco después sorprendió a un trabajador que descargaba arena y lodo de una barcaza a punta de paladas, sin darse cuenta que parte del materíal caía sobre el motor nuevo de un lanchón y con el tino más natural del mundo le dijo:

--- Mijo, ten más cuidado ! No ves que puedes dañarme el motor !

Su acompañante, asombrado, le preguntó:

--- Oye ¿ Cómo es esto? Al que te puede perjudicar aconsejas y a los otros retas por naderías?

--- Una cosa es el simple descuido que amerita un consejo mas no un reproche y otra muy diferente el desperdicio, que constituye un crímen contra la humanidad, fue la pronta respuesta.

El millonarío no había olvidado sus orígenes en pobreza, donde cada cosa tenía su importancia y todo había que cuidar.

TRABAJADOR INCANSABLE

Cuando se inició la exportación de arroz en l.94l Marcos percibía el 6O% y Noboa solamente el 4O% de las ganancias. El 47 al asociarse con la Standard Fruit en la exportación de banano los procentajes se igualaron. En los años 7O, al trasladarse Noboa a New York empezó a ganar el 6O% de las utilidades. Finalmente Marcos terminó vendiendole sus acciones y Noboa quedó de dueño absoluto de todas las empresas, funcionando desde esa fecha como Grupo Noboa.

Marcos nunca fue un hombre de trabajo sinó un capitalista con influencias que se enriqueció a través de la sagacidad y sacrificio intenso de su socio Luis A. Noboa Naranjo, explotando su genialidad, como reconoció Estrella Toral en entrevista que le hizo el autor. Lois Robert, me recalcó ese hecho Ella fue esposa de Harry Crawford, piloto de avioneta al servicio de Juan X. Marcos en el Ingenio San Carlos, que arribó a Guayaquil a finales de los años 4o En carta ha referido lo siguiente:

En los años 4O se vivía una intensa vida social. Numerosas familias del gran cacao hablaban francés y de contínuo recordaban Paris; eran las amistades preferidas de Marcos. Por las mañanas jugaban golf en el Country Club o practicaban tenis en el Guayaquil Tennis Club. De tarde tenían reuniones de bridge y de noche asistían a elegantes cenas formales y hasta protocolarías. A las 8 los caballeros concurrían con trajes obscuros y las damas de largo y casi siempre de negro Se hablaba bajito y brindaban cocktails y champagne. A las ll o l2 se dirigían a sus casas en elegantes vehículos. Unos vivía en el centro, otros en los barrios del centenarío y del salado En algunas ocasiones, al pasar por la oficina de Marcos, veíamos las luces encendidas, señal inequívoca que aún se hallaba trabajando Lucho Noboa y se reían de esta conducta tan rara, que algunos llegaron a calificar de inofensiva locura, pues no podían entender cómo un hombre joven, simpático e inteligente, pudiera gastar los mejores años de su vida con tanta exageración, en vez de trabajar y divertirse sanamente como ellos lo hacían.

 

EL BooM BANANERo

A partir del ascenso a la presidencia de la República, de Galo Plaza Lasso en l.948, se propagaron los cultivos y las exportaciones bananeras fueron creciendo hasta convertirse en el mayor rubro de ingreso de divisas para la economía nacional. Hubo una fuerte demanda de mano de obra agrícola, nuestro banano era considerado el mejor del mundo, surgieron numerosas compañías exportadoras a través de los productores independientes que los abastecían aunque sin la garantía de contratos estables. En la costa existía una amplísima disponibilidad de tierra y los campesinos mejoraron su situación aunque la desigual distribución de la riqueza hizo que los exportadores se quedaran con la parte más significativa del negocio

A nivel nacional se operó una revolución demográfica pues crecieron ciudades bananeras como Quevedo, Santo Domingo y Machala, capitales de sus respectivas zonas de producción. Guayaquil se benefició como principal puerto de embarque. El país tuvo una red vial que unificó el transporte de la fruta: l) La via Guayaquil, Daule, El Empalme, Quevedo y Santo Domingo, 2) La Puerto Inca, Balao, Naranjal y Machala. Otras comunicaban Naranjal con la Troncal y Cuenca; Santo Domingo con Quinindé y Esmeraldas; con Aloag y Quito; Machala con Santa Rosa y el Pasaje; y con Puerto Bolívar.

LA TROPICAL FRUIT Co

En l.944 se había constituído en Guayaquil la Tropical Fruit Co con accionistas ecuatoríanos para exportar bananos a New Orleans, donde instaló sus oficinas y arrendó un muelle y bodegas. Los envíos comenzaron a realizarse el 48 en los espacios refrigerados que obtenían en los buques "Liberty" que arribaban a Guayaquil cada dos semanas y cuyo representante era el norteamericano Francis B. Coleman. Los principales de la Tropical eran Simón Cañarte Barbero que ejercía en New Orleans, Belisarío Torres Lascano, Juan Dáger Mendoza y Colón Serrano Murillo a cuyo cargo estaba el departamento legal. Con créditos norteamericanos lograron adquirir una pequeña flota compuesta de ocho barcos que habían sido utilizados en la II Guerra Mundíal y que Eduardo Witting adaptó con bodegas frigoríficas en sus astilleros navales de Guayaquil; pero a las pocas semanas la Standard Fruit Co la sacó del mercado facilmente, vendiendo el banano ecuatoríano a mitad de precio en un muelle vecino, a través de la firma de Noboa. Los accionistas de la Tropical no se dieron por vencidos y comprendiendo que requerían del poder político para luchar contra tan poderosa transnacional fundaron la editoríal Ecuatoríana y el matutino La Nación y apoyaron al Dr. Carlos Guevara Moreno y a la Concentración de Fuerzas Populares C.F. P. contra el presidente Galo Plaza que respaldaba a la Standard Fruit Co aun en contra de los intereses económicos de la Tropical Fruit que era ecuatoríana y habiendose producido un golpe revolucionarío los cefepistas fueron conducidos al Panóptico El 52 volvieron a las andadas e invitaron al Dr. José María Velasco Ibarra, quien se encontraba exilado en Buenos Aires, a que regresara al Ecuador con pasaje de ida y vuelta pagado y tres meses de estadía garantizada. Iniciada la campaña presidencial, Velasco Ibarra ganó ampliamente y asumió el poder pero temeroso de la popularidad de sus socios del día anteríor, pretextando el negociado de la venta de las gabarras los alejó del gobierno y hasta llegó al extremo de clausurar el díarío La Nación por tres meses, persiguiendo a los períodistas de planta. Con este nuevo golpe se liquidó todo intento revanchista de la Tropical Fruit Co para recobrar el mercado bananero de New Orleans.

LA MARCA BONITA BANANA

Luis A. Noboa Naranjo ya era una figura nacional, hablaba y escribía correctamente en inglés, idioma aprendido con la ayuda de diccionaríos. El l8 de Abril de l.956 presidió la delegación del Ecuador a la Conferencia Internacional de bananeros en San José de Costa Rica; evento convocado por el Presidente de esa nación para obligar a los países centroamericanos, Ecuador y Colombia, a aceptar las asignaciones de cuotas a las exportaciones de banano, propósito al que se opuso tenazmente Noboa porque coartaba la libre empresa. Las estadísticas posteríores demostraron su indiscutible acierto pues el Ecuador logró exportar cantidades muy superíores a las que hubiera tenido que sujetarse con su cuota.

En l.956 había solicitado a la "Standard Fruit Co" un mayor porcentaje en la comisión porque dicha empresa tenía volúmenes de exportación relativamente pequeños en el Ecuador y al no lograr el aumento, sin distanciarse de sus directivos porque noles reclamó indemnización alguna, se inició como exportador independiente a través de la marca "Bonita Banana" que patentó en los Estados Unidos.

Teniendo a Europa en la mira principal empezó a buscar nuevos mercados que abrió el 57 en Alemania y el 58 en el Japón, a través de su agente en Tokio, Caroline Fusimada, pero no le fue bien en este país porque tuvo que enfrentar la competencia del banano proveniente de Indonesia y Filipinas, más barato que el ecuatoríano en el Japón debido a la cercanía a ese mercado En efecto, desde Jakarta y Manila solo se hace tres días de travesía en barco a Tokio y no se requiere de bodegas refrigeradas para el transporte de la fruta, lo que no sucede desde Gauyaquíl. Sinembargo, esta rápida expansión de los negocios de Luis A. Noboa Naranjo solo puede ser explicada por su gran capacidad de trabajo, por la colaboración de Enrique Ponce Luque que dirigía las compras de banano en el país y los cont